Charley Davidson, portal celestial para las almas perdidas, continúa ejerciendo de detective privado ocasional bajo la influencia de ingentes dosis de café, en un intento extremo de mantenerse insomne. Cada vez que cierra los ojos, Reyes Farrow, el hijo de Satán mitad humano, mitad supermodelo, está allí; a Charley no le importaría verlo si no estuviera tan cabreado con ella.
Puede que el hecho de que lo vinculara de por vida a su cuerpo tenga algo que ver con su enfado. Pero tras trece días sin dormir está a punto de volverse loca. Nada mejor que un nuevo caso para olvidar sus problemas, o eso creía ella, porque a veces el remedio es peor que la enfermedad...
Después del fiasco que me encontré con el anterior libro, dude si seguir o no con la lectura... Pero menos mal que lo hice, por que me volvió a enamorar la saga.
Empezamos con las consecuencias de lo sucedido en el anterior libro; Charley a ligado a un cabreado Reyes con su cuerpo mortal, y no parece que haya manera de solucionarlo. Por lo cual, en vez de dormir y encontrárselo en sueños, prefiere no dormir.
Cansada, intenta en centrarse en un nuevo caso; que empieza de forma distinta a los demás, y ese giro le dio el toque que necesitaba la autora. Pero Reyes no le dejara que se centre demasiado en ese caso, trayendo de nuevo su atención a él.
"-O es eso -dijo Reyes, señalando las esposas con una inclinación de cabeza-, o que te ate y te asegure en el sótano. Estoy bien de ambas maneras.- La sonrisa más diabólica que jamás hubiera visto se deslizó por su cara. Maldito sea su padre malvado."
Así que en este libro, no tenemos un final predecible. Al contrario, me sorprendió del todo y consiguió que me salieran unas cuantas lagrimas. ¡Bravo!
Pero aun así hubo momentos que no soportaba o, mejor dicho, no entendía el razonamiento de la protagonista. Toda su vida fue rescatada por Reyes pero en el momento que le pide que confié en el, no lo hace. Esta bien, es peligroso y no del todo confiable. Pero tampoco lo que le contaba era tan descabellado.
Por otro lado, tenemos mayor participación de un policía que se esta buscando su propio lugar en mi corazón. Garrett, un sexy policía, divertido y protector. Si no me gustara tanto Reyes, preferiría el dúo que hace con Charley.
En resumidas, este cuarto libro mejora mucho. La descripciones de la autora y las caracterizaciones de los personajes siguen estando a su favor. Mejoro la trama, ya no es tan predecible, aunque me siguen poniendo de los nervios ciertas partes. Muy recomendable.
"Si la vida te da limones, guárdatelos.
Porque, oye, son limones gratis.
(Camiseta)"


Comentarios
Publicar un comentario